LA NUIT JAPONAISE

Geoffrey Young. Catálogo de la exposición En la ciudad nerviosa. Junio, 2004.

Roberto Mollá. La nuit japonaise. 2003

Roberto Mollá. "La nuit japonaise (2)". 2003

 

Si me preguntaran cómo definir las formas que aparecen como figuras azules en el mundo azul de Roberto Mollá ¿qué podría decir? ¿Y cuál es su conexión, si la hubiera, con las que pintó Picasso a principios de los años treinta, figuras de una singularidad rotunda, retozando en las playas de La Riviera, jugando con balones de playa? Modelados para proyectar cuerpo y volumen e iluminados como por luces de neón al atardecer, los personajes de Mollá dan la impresión de fluir y mutar, incluso al mirarlos. ¿Qué artífice extraterrestre los ensambló? ¿Qué señales escuchan? Si se hallan en movimiento ¿hacia dónde se dirigen?

Como cables eléctricos, debemos conectarnos a la pintura de Mollá. Aunque su narrativa pueda eludirnos su trabajo parece explorar los conceptos de transformación y de ansiedad. La sensación de conocimiento incrustado en la alteridad bulbosa se encuentra de forma omnipresente en sus metamorfosis digitales. Algunos de sus cuadros no desentonarían en el escurridizo mundo futurista de una película como Bladerunner.

Influenciado por el manga, la iconografía de los viejos videojuegos y el paisaje urbano –entre otras muchas tensiones contemporáneas– sus pinturas rinden homenaje también a fuentes histórico-artísticas. La visible calma de “La Nuit Japonaise” nos trae a la memoria “La Nuit Espagnole” de Picabia, como también nos recuerda a algunos retratos de Picasso. Plácida, la limpia mirada de la chica japonesa ataviada con su kimono se posa sobre el observador, pero su figura rima con la imagen tradicional de la mujer española. Los dos rizos, adheridos a la frente y la mejilla, se hacen tan presentes como los logotipos comerciales, otorgándole una impronta de parodia picabiana.

El ojo viaja por estos cuadros de detalle en detalle, ocupado en considerar los aspectos formales de color y planitud, de atmósfera y ambigüedad espacial. Es entonces cuando estudiamos, con un placer que va en aumento, el lado psicológico de los extrañamente vivos y ciertamente desnaturalizados personajes y escenarios de Mollá. Su trazo inventivo y su pincelada suave se encuentran al servicio de una imaginería híbrida de humor y misterio en estado de evolución.


Roberto Mollá. Española - M'amenez-y. 2004

Roberto Mollá. "Española / M'amenez-y". 2004