En ceros os convertiré
para que seáis iguales a mí (-)
Y si somos tan pequeños podremos pilotar
las miniaturas que nos dan para jugar,
y si somos tan pequeños podremos destrozar
las miniaturas que nos dan para jugar

(MIRA EL PÉNDULO, El Niño Gusano. 1997)
 

 

 

Oliver Johnson iniciando el vuelo de una cometa invader. Foto © Roberto Mollá. 1997

 

En Septiembre de 1997, junto a Inma Liñana y Oliver Johnson, hice volar 6 cometas de plástico, papel y madera de balsa en la playa de la Malvarrosa (Valencia). Tras un fracasado primer intento de hacerlas volar en formación les hicimos rompre filas.

Unos meses antes, durante mi estancia como artista-residente en la Fundación Marunuma de Asaka, había vuelto a engancharme al Space Invaders al comprar una reedición de bolsillo de este juego. Producto de ello fue una serie de lienzos que expuse en la exposición Buy or die, en el Tozai Bunka Center de Tokio. De estos lienzos surgió la idea del vuelo de cometas.

 

Invaders. Playa de la Malvarrosa. 1997

Invaders. Playa de la Malvarrosa. 1997

 

PAUSE ART - PLAY GAMES

La atracción que ejercen los videojuegos sobre los artistas ha existido desde los comienzos de la distribución al publico masivo de éstos en los años ochenta. La fuerza del medio era evidente, y muchos artistas han dirigido sus miradas a los mecanismos de los juegos desde diversas vertientes (...)

Las influencias de los juegos electrónicos en el arte van más alla del campo de la creación digital. Tanto en vídeo como en producciones artísticas bidimensionales y tridimensionales hemos visto miradas a los videojuegos a partir de los años noventa, como parte de la cultura del mundo en el que se han movido los artistas. Los videojuegos están tan arraigados en la cultura popular contemporánea, que sería absurdo pasarlos por alto. Tanto en el arte contemporáneo de oriente como de occidente podemos encontrar personajes de juegos de lucha (como Xiaoyu de Tekken) en las instalaciónes del Soap Bubble Project de Kenyi Yanobe, o uno de los Space Invaders tridimensionales de las cometas (cometa invaders) de Roberto Mollá, donde la imaginería de éstos pixelstars es una fuente de inspiración.

Ricardo Duque, 2002